Causa Cirme: Defensas pidieron la nulidad de una entrevista de un testigo con Fiscalía

Las defensas de los imputados en la causa Círculo Médico solicitaron la nulidad de la declaración de un abogado. Invocaron que no se lo relevó del secreto profesional –fue asesor del Círculo en el Fideicomiso Barrio Médico II– y que aportó información en una entrevista informal ante Fiscalía.

Tras la reprogramación de la audiencia convocada para el jueves 27 de julio, en la que se iba a plantear la nulidad de la entrevista mantenida por un potencial testigo con Fiscalía –que se dio por fracasada porque no se notificó a todas las defensas– la jueza de Garantías Nº 4, Paola Firpo, dará a conocer el lunes 7 a las 12.30 si hace lugar al pedido para que se dicte la nulidad de aquella entrevista, que fue solicitado por las defensas de los diez imputados por el supuesto delito de Administración infiel en perjuicio del Círculo Médico (CM) de Paraná, imputación que recae sobre los médicos Justo José Uranga, Ignacio Martín Uranga, Carlos Narciso Otaño, Alejandro Karavokiris, Raúl Arturo Hetze, Alberto Genaro Vilanova, Carlos Aníbal Berlo, Raúl Francisco Rodríguez y Ubaldo José Ibarzábal, todos ex integrantes de la Comisión Directiva (CD) del Círculo Médico de Paraná (Cirme), y del contador Lucio Figueroa. Los fiscales Matilde Federik y Gervasio Labriola, y la querellante Rosario Romero, rechazaron el pedido.

 

La audiencia se realizó a pedido de los defensores de los hermanos Uranga, José Velázquez y Guillermo Brunner, quienes solicitaron la nulidad de la “entrevista testimonial” que el martes 4 de julio a las 8.30, mantuvo el abogado Patricio Miguel Bacigalupo con Labriola. Velázquez solicitó la nulidad porque sostuvo que Bacigalupo no fue relevado del secreto profesional, habida cuenta que se desempeñó como asesor legal del CM durante la gestión de Justo Uranga, circunstancia en la que tomó conocimiento de pormenores del manejo del Círculo, destacando que el Fidecomiso Barrio Médico II “fue el hecho controversial” que se está investigando. El defensor argumentó que su representado “no reveló del secreto profesional a Bacigalupo” y señaló que Labriola le expresó que se trató “de una entrevista, no de una declaración testimonial, que después evaluaría si se transformaba en prueba” lo que luego fue confirmado por el fiscal. Estos dos puntos fueron señalados como los fundamentos del pedido de nulidad.

El complejo entramado que va revelando la causa Cirme a medida que avanza la investigación y se realizan audiencias públicas, exhibió que Bacigalupo en aquella entrevista reclamó que el CM no le pagó honorario por seiscientos mil pesos, mencionó a tres personas que podrían ser citados como testigos e incorporó un bibliorato, incluso, según señaló Velázquez, Bacigalupo “se mostró decepcionado de su amigo Justo Uranga”.

Firpo concedió la palabra a las defensas que en la audiencia anterior no fueron notificadas y sí lo fueron para ésta. Así, Miguel Ángel Cullen, por Rodríguez y Vilanova; Iván Vernengo por Karavokiris; Damián Petenatti, por Otaño; y Emilio Fouces, por Figueroa, expresaron su adhesión al pedido de Velázquez y Brunner, y plantearon su preocupación por la falta de notificación de medidas que podrían tener consecuencias para sus representados. También realizaron sus respectivos cuestionamientos a las denominadas “entrevistas” que mantienen los fiscales con potenciales testigos, y criticaron el uso interesado que hacen aquellos de las entrevistas, que cuando aportan elementos de cargo son valoradas pero cuando ofrecen prueba que favorecería al acusado, son desestimadas sin dar aviso a la defensa.

Labriola, notoriamente disgustado, cuestionó que Fiscalía siempre queda bajo sospecha “bajo un manto de oscurantismo”, aclaró que “no solicité la audiencia”, que cuando surgió la falta de notificación “pedí que se prorrogue para garantizar el debido proceso” y se mostró irritado con la nota que publicó El Diario dando cuenta de la respuesta de la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) que le señaló, con el artículo de la norma correspondiente, que Fiscalía debe aportar la información para efectuar las notificaciones a todas las partes. El fiscal negó que aquello fuese así, cuestionó que el pedido “tiene sensación de planteo dilatorio y sensacionalista” y se mostró preocupado porque si se publico la audiencia que se dio por fracasada, “no sé qué se va publicar después de esta audiencia”.

Labriola, que recibió la adhesión de la querella al plantear el rechazo a la pretensión de las defensas, manifestó su sorpresa respecto a lo que calificó como “desconocimiento de los principios básicos” del Nuevo Código, a tres años de su implementación, por parte de algunos operadores judiciales. En este sentido, cuestionó que se hable de nulidades cuando corresponde hacerlo como exclusiones probatorias, las que se definen en una instancia previa a la elevación a juicio. También reconoció que “al entrevistado no se le toma juramento de decir verdad y eso es un riesgo que corre Fiscalía si el entrevistado no mantiene sus dichos en el juicio” y añadió que Bacigalupo “fue una fuente de información que se presentó espontáneamente”. Respecto a los cuestionamientos a la entrevista con Bacigalupo, expresó que “no sabemos si esta entrevista será ofrecida como prueba en caso de que la causa llegue a juicio”.

Por su parte Romero señaló que no correspondía dictar la nulidad de la entrevista porque Bacigalupo representó al CM, como fiduciario en el Fideicomiso Barrio Médico II, y no a Justo Uranga, y en aquel carácter promovió convenios y arreglos con los fiduciantes. Así, defendió la entrevista señalando que se trata de “prueba que se insinúa como prueba válida, no hay relevamiento del secreto profesional y el pedido debe ser relegado”. También señaló que el Fideicomiso es sólo uno de los hechos por los que los imputados están siendo investigados.